El Sistema Solar alberga millones de cuerpos pequeños, entre ellos asteroides, cometas y planetas enanos. Estos objetos, a menudo modestos en tamaño pero esenciales para comprender la historia del Sistema Solar, se distribuyen en diferentes regiones según su origen y composición.
La mayoría de los asteroides se concentra en el cinturón situado entre Marte y Júpiter, vestigio de un material que nunca pudo formar un planeta. Los planetas enanos, como Plutón, evolucionan en las zonas periféricas, especialmente cerca del cinturón de Kuiper, donde orbitan numerosos objetos helados.
Los cometas provienen principalmente del cinturón de Kuiper y de la vasta nube de Oort. Compuestos de hielo y polvo, se iluminan al acercarse al Sol, formando una cola espectacular. Su estudio ofrece una valiosa visión de los materiales primitivos que dieron forma al Sistema Solar.
Hay artículos en esta página