A finales del siglo XX, los cosmólogos pensaban que la expansión del Universo, iniciada por el Big Bang, debía ralentizarse bajo el efecto de la gravedad. Dos equipos de investigadores, uno dirigido por Saul Perlmutter (1959-), y el otro por Brian Schmidt (1967-) y Adam Riess (1969-), hicieron un descubrimiento asombroso en 1998. Al observar supernovas de tipo Ia, notaron que la luz de estas explosiones era más débil de lo esperado. Esta debilidad significaba que estaban más alejadas de lo que predecían los modelos de expansión desacelerada. La conclusión fue revolucionaria: la expansión del Universo no se ralentiza, se acelera.
Esta aceleración implica la existencia de una fuerza repulsiva desconocida, que actúa a gran escala contra la gravedad. Los científicos llamaron a esta fuerza misteriosa "energía oscura". Aunque este concepto es contraintuitivo, hoy es la piedra angular del modelo estándar de la cosmología, el modelo \(\Lambda\)CDM (Lambda Cold Dark Matter), donde Lambda (\(\Lambda\)) representa precisamente la energía oscura.
Según los datos más precisos del satélite Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA), publicados en 2018, el contenido del Universo se desglosa de la siguiente manera:
La parte dominante de la energía oscura sigue siendo uno de los mayores misterios de la física moderna. La teoría actual más aceptada, aunque no confirmada, es que se trata de una constante cosmológica, una propiedad fija del espacio vacío. Pero para muchos científicos, la idea de que el 68% del Universo sea una "constante" misteriosa es profundamente insatisfactoria. La idea de una energía oscura constante se ve cada vez más desafiada por observaciones recientes que sugieren una posible evolución.
Es imposible "pesar" directamente el Universo. Entonces, ¿cómo saben los científicos que aproximadamente el 68% de su contenido es energía oscura?
La clave reside en la materia oscura. Aunque invisible, ejerce una influencia gravitacional medible: actúa como un pegamento cósmico que mantiene coherentes a las galaxias. Al observar la velocidad de rotación de las estrellas alrededor de su galaxia, los astrónomos pueden estimar la masa-energía total presente. El resultado es impactante: la masa-energía detectada supera ampliamente la de la materia visible. Así, la materia bariónica observable representa solo una fracción mínima de la energía total contenida en el Universo.
Para completar el cuadro, los científicos recurren a la expansión del Universo, medida gracias a las supernovas, y al estudio de la radiación fósil observada por el satélite Planck. Incluso combinando toda la materia, visible y oscura, solo se alcanza alrededor del 32% de la energía necesaria para explicar la aceleración cósmica. El 68% restante corresponde a la energía oscura, que contribuye a la aceleración de la expansión como una forma de energía gravitacionalmente activa.
La aceleración de la expansión del Universo sugiere la existencia de una fuerza repulsiva que contrarresta parcialmente la gravedad. Esta "fuerza cósmica" no es directamente observable, pero sus efectos se ven en el movimiento de las galaxias y en la radiación fósil. Los científicos han desarrollado varias hipótesis para comprenderla, cada una basada en principios físicos diferentes.
| Teoría | Principio físico | Observaciones clave | Escala de efecto | Fortalezas | Limitaciones |
|---|---|---|---|---|---|
| Constante cosmológica (Λ) | Energía del vacío con presión negativa constante | Radiación fósil, supernovas Ia, estructura a gran escala | Universo entero | Simple, compatible con ΛCDM, explica bien la aceleración | No predice el valor exacto de Λ, problema de "ajuste fino" |
| Quintessence | Campo escalar dinámico que evoluciona con el tiempo | Evolución de la expansión medida por supernovas y BAO | Universo a gran escala | Permite variaciones temporales de la aceleración, más flexible que Λ | Hipotética, campo no detectado, complejidad teórica |
| Modificaciones de la gravedad (f(R), branas…) | Extensiones o alteraciones de la relatividad general a gran escala | Distribución de galaxias, lentes gravitacionales, crecimiento de estructuras | Cosmológico (10^8–10^10 años luz) | Puede explicar la aceleración sin energía oscura | Complejo, restricciones observacionales severas, no confirmado aún |
| Energía del vacío cuántico | Suma de las fluctuaciones cuánticas del vacío | Efectos indirectos en la expansión, coherencia con la física cuántica | Universo entero | Basado en la física cuántica conocida | Predice una densidad demasiado alta, divergencia con observaciones |
| Gas de Chaplygin | Fluido exótico que unifica materia oscura y energía oscura | Supernovas Ia, expansión cósmica | Universo entero | Teoría unificadora posible | Pocas pruebas directas, modelo muy especulativo |
| Principios holográficos / entrópicos | Energía oscura vinculada a la información y la superficie cósmica (principio holográfico) | Parámetros cosmológicos globales, entropía del Universo | Universo entero | Relaciona con la gravedad cuántica, conceptos innovadores | Teoría conceptual, difícil de probar experimentalmente |
| Interacciones materia oscura / energía oscura | Materia oscura y energía oscura interactúan a través de una fuerza desconocida | Distribución de galaxias, anomalías en el crecimiento de estructuras | Universo a gran escala | Puede explicar ciertas divergencias observadas con ΛCDM | Hipotética, sin pruebas directas |
N.B.:
Todas estas teorías buscan explicar la misma observación: la expansión acelerada del Universo. Ninguna está aún definitivamente confirmada, pero la constante cosmológica Λ sigue siendo la más simple y utilizada en los modelos actuales.