Sin un ritmo fijo, generalmente cada dos a siete años, el océano más grande del planeta oscila de un estado a otro. A veces, sus aguas se aceleran, se vuelven anormalmente cálidas y descargan lluvias torrenciales sobre desiertos habitualmente áridos. Otras veces, se congelan en un frío excesivo, alejan las nubes y ahogan los monzones. Estos dos pulsos opuestos tienen nombres españoles heredados de pescadores sudamericanos: El Niño (el Niño Jesús, porque suele ocurrir alrededor de Navidad) y La Niña (la niña). Juntos, constituyen el fenómeno ENSO (contracción de "El Niño/Oscilación del Sur"), el motor climático más intenso que acopla el océano y la atmósfera terrestre.
Lejos de ser desastres aislados, El Niño y La Niña son las dos caras de una misma mecánica implacable. Jacob Bjerknes (1897-1975), meteorólogo noruego, fue el primero en comprender, a mediados del siglo XX, que el océano Pacífico tropical y la atmósfera están vinculados por un bucle de retroalimentación vertiginoso. Romper esta danza equivaldría a intentar detener la rotación de la Tierra.
Los vientos alisios siempre soplan de este a oeste, a lo largo del ecuador (desde Perú hacia Indonesia). En tiempos normales, los alisios empujan las aguas cálidas hacia Indonesia y Australia. Este movimiento hace que surjan aguas profundas y frías frente a las costas de Perú: es la surgencia, un fenómeno rico en nutrientes que alimenta una de las pesquerías más abundantes del planeta.
Normal: Indonesia/Australia ← (aguas cálidas) ← Pacífico ← (alisios) ← Perú (surgencia fría)
Durante El Niño, el cinturón de alisios y lluvias se desplaza hacia el este, empujando las aguas cálidas hacia el Pacífico central y oriental, bloqueando la surgencia peruana. Las consecuencias se encadenan: lluvias torrenciales en la costa oeste de Sudamérica, sequías intensas en Indonesia y Australia, perturbaciones de los monzones indios, e incluso un debilitamiento de la corriente en chorro que desajusta los inviernos europeos.
El Niño: Indonesia/Australia ← (aguas cálidas) ← Pacífico ← (alisios debilitados) ← Perú (lluvias)
La Niña, por el contrario, ocurre cuando los alisios se aceleran anormalmente. El agua caliente es empujada violentamente hacia el oeste, la surgencia se vuelve hiperactiva y el Pacífico oriental se enfría muy por debajo de lo normal. Las lluvias cesan en la costa sudamericana, mientras que Australia y el sudeste asiático son sumergidos por inundaciones recurrentes.
La Niña: Indonesia/Australia ← (aguas muy cálidas) ← Pacífico ← (alisios reforzados) ← Perú (surgencia intensa + sequía)
Los registros oceanográficos y satelitales permiten hoy reconstruir con precisión la historia de los episodios ENSO. La tabla a continuación presenta los eventos más extremos desde 1950, con la anomalía térmica promedio en la zona NINO 3.4, ubicada en el corazón del Pacífico ecuatorial entre 170°W y 120°W. Es la región oceánica cuya desviación de temperatura con respecto a la norma permite diagnosticar oficialmente un episodio de El Niño (anomalía > +0,5 °C) o La Niña (anomalía < -0,5 °C).
| Años | Tipo ENSO | Anomalía media NINO 3.4 | Impactos mayores | Comentario |
|---|---|---|---|---|
| 1957-1958 | El Niño fuerte | +1,2 °C | Sequía en India, inundaciones en Perú | Primer episodio documentado con datos modernos |
| 1965-1966 | El Niño moderado | +0,9 °C | Fracaso del monzón indio, hambruna | Agravó la guerra indo-pakistaní |
| 1972-1973 | El Niño fuerte | +1,4 °C | Colapso de las pesquerías de anchoa en Perú | Declive abrupto de la industria de harina de pescado |
| 1982-1983 | El Niño muy fuerte | +2,1 °C | Sequía en Australia, ciclones en Polinesia | El más mortífero del siglo XX (más de 2.000 muertos) |
| 1988-1989 | La Niña fuerte | -1,6 °C | Sequía en las Grandes Llanuras americanas | Siguiendo al super El Niño de 1982-1983 |
| 1997-1998 | El Niño extremo | +2,4 °C | Incendios en Indonesia, inundaciones en Kenia | El más intenso medido hasta entonces |
| 1999-2000 | La Niña moderada | -1,1 °C | Monzones activos en India, huracanes atlánticos | Prolongó los impactos del El Niño anterior |
| 2010-2012 | La Niña prolongada | -1,3 °C | Inundaciones en Queensland, sequía en Texas | Una de las más largas registradas |
| 2015-2016 | El Niño muy fuerte | +2,3 °C | Blanqueamiento masivo de corales, episodios de calor récord | Comparable en intensidad al de 1997-1998 |
| 2020-2023 | Triple La Niña | -1,0 °C (promedio trienal) | Sequía en Patagonia, lluvias excepcionales en el sudeste asiático | Fenómeno raro: tres inviernos consecutivos |
Nota: Un episodio "triple" (tres inviernos consecutivos de La Niña) es raro en los registros. El último se remonta al período 1973-1976. La ocurrencia 2020-2023 sorprendió a los modelos.
Más allá de las cifras de las anomalías climáticas, El Niño y La Niña se traducen en crisis alimentarias, epidemias, migraciones forzadas y pérdidas económicas colosales, desde hace varios milenios.
El Niño y La Niña no son caprichos meteorológicos. Encarnan la respiración caótica de nuestro planeta. La estabilidad climática no existe: solo hay un equilibrio precario, perpetuamente reescrito por la danza del océano y el cielo.