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Última actualización: 29 de mayo de 2026

Las Burbujas de Fermi: cuando el agujero negro de la Vía Láctea se despierta

Burbujas de Fermi: dos estructuras gigantes que emiten rayos gamma a ambos lados del centro de la Vía Láctea, con Sagitario A* en el corazón de la galaxia.

Las Burbujas de Fermi: dos estructuras de rayos gamma, cada una de 25.000 años luz de altura, que se extienden como los lóbulos de un órgano cósmico a ambos lados del centro galáctico. Estas estructuras, gigantes y perfectamente simétricas, descubiertas en 2010, podrían ser los vestigios de un episodio cataclísmico que involucró al agujero negro supermasivo Sagitario A*.
Fuente de la imagen: astronoo.com (nueva ventana)

Resumen científico

Las Burbujas de Fermi son dos enormes estructuras simétricas que emiten rayos gamma y se extienden 50,000 años luz a cada lado del centro de la Vía Láctea. Descubiertas en 2010, son los restos de un evento cataclísmico ocurrido hace 2 a 6 millones de años, probablemente vinculado a un período de intensa actividad de Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo galáctico. Su morfología y energía sugieren una erupción pasada, desafiando la visión de una galaxia tranquila y abriendo perspectivas sobre su dinamismo reciente.

¿Qué son las Burbujas de Fermi y qué revelan sobre la historia violenta de nuestra galaxia?

En 2010, el telescopio espacial Fermi de la NASA reveló un descubrimiento asombroso: dos inmensas estructuras en forma de burbujas que emiten rayos gamma intensos y homogéneos, extendiéndose 25.000 años luz a ambos lados del centro de nuestra galaxia. Estas Burbujas de Fermi son las huellas de un evento energético de un poder sin precedentes, ocurrido hace varios millones de años. Su origen sigue siendo debatido, pero su morfología casi perfecta, sus bordes nítidos y su simetría bipolar son otras tantas firmas de un evento pasado de una violencia extraordinaria que involucró a Sagitario A*, el agujero negro supermasivo de nuestra galaxia. Lo que estas burbujas susurran a nuestros instrumentos es vertiginoso: la Vía Láctea, hoy tranquila y ordenada, experimentó en un pasado reciente (entre 3 y 9 millones de años) un episodio de actividad cataclísmica cuyas cicatrices aún leemos en el cielo.

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El descubrimiento de las Burbujas de Fermi: una sorpresa cósmica

Todo comenzó en 2010, cuando astrofísicos que analizaban los datos del Large Area Telescope (LAT) a bordo del telescopio espacial Fermi notaron una anomalía: un exceso difuso de rayos gamma provenientes del centro galáctico, que se extendía más allá del plano de la Vía Láctea. Al restar el ruido de fondo y las fuentes conocidas, revelaron dos lóbulos simétricos, centrados en Sagitario A*, el agujero negro supermasivo ubicado en el corazón de nuestra galaxia.

Estas estructuras, bautizadas como Burbujas de Fermi, se extienden aproximadamente 50.000 años luz (25.000 a cada lado del plano galáctico) y emiten radiación gamma con una energía comprendida entre 1 y 100 GeV (gigaelectrónvoltios). Su forma y simetría sugieren un origen común, vinculado a un evento cataclísmico ocurrido hace 6 a 9 millones de años.

Burbujas de Fermi: un evento sorprendentemente joven y posiblemente cíclico en el corazón de la Vía Láctea

Para comprender lo reciente que es el evento que originó las Burbujas de Fermi, hay que situar a Sagitario A* (Sgr A*) en la profundidad de su historia. Sagitario A* es un agujero negro supermasivo de 4,3 millones de masas solares, cuya formación se remonta probablemente a los primeros miles de millones de años de la Vía Láctea, es decir, hace más de 10.000 millones de años. A modo de comparación, la Vía Láctea en sí tiene unos 13.600 millones de años, y el Sol se formó hace 4.600 millones de años.

En esta perspectiva, el evento que esculpió las Burbujas de Fermi hace 6 a 9 millones de años representa una fracción ínfima de la existencia de Sgr A*: apenas el 0,06% de su edad. Si comprimiéramos toda la historia de este agujero negro en un solo año calendario, este estallido cataclísmico —capaz de liberar una energía total equivalente a la de decenas de miles de supernovas combinadas— habría durado solo unas pocas horas, al final del día 31 de diciembre. En esa misma época, los primeros Australopithecus recorrían las sabanas africanas, ignorando que, a 26.000 años luz de distancia, el corazón de su propia galaxia se desgarraba en silencio, expulsando al halo galáctico flujos de partículas relativistas de una violencia inimaginable.

Esta desproporción temporal es uno de los aspectos más impactantes de las Burbujas de Fermi: no atestiguan una época lejana y pasada de la galaxia, sino un episodio casi contemporáneo a escala cósmica. Sgr A* no es, por tanto, un vestigio fosilizado de una era antigua: es un objeto vivo, cuyo último gran estallido de actividad conocido es reciente, y cuyos ciclos futuros siguen siendo impredecibles.

¿Cuál es el origen de las Burbujas de Fermi?

Las hipótesis propuestas para explicar la formación de estas burbujas ofrecen una visión fascinante del pasado agitado de nuestra galaxia.

1. La hipótesis del agujero negro supermasivo: Sagitario A* en erupción

La teoría más ampliamente aceptada implica a Sagitario A* (Sgr A*). Hace unos millones de años, Sgr A* podría haber experimentado un período de actividad intensa, durante el cual habría acretado enormes cantidades de materia. Esta acretación habría generado flujos de partículas cargadas que, al interactuar con el gas interestelar, habrían producido las Burbujas de Fermi.

Esta hipótesis está respaldada por observaciones recientes: en 2020, los astrónomos descubrieron burbujas de plasma (llamadas burbujas eRosita) en el dominio de los rayos X, que parecen estar alineadas con las Burbujas de Fermi. Estas burbujas de plasma podrían ser los vestigios de los mismos chorros que crearon las Burbujas de Fermi, confirmando así su vínculo con Sgr A*.

2. La hipótesis de un brote de formación estelar

Otra teoría propone que las Burbujas de Fermi sean el resultado de un período de formación estelar intensa en el centro galáctico. Hace unos 10 millones de años, una ola de nacimientos de estrellas masivas podría haber ocurrido en esta región. Estas estrellas, al final de sus vidas, habrían explotado como supernovas, liberando enormes cantidades de energía y partículas al espacio interestelar. Las ondas de choque y los vientos estelares resultantes habrían soplado entonces burbujas de gas caliente, emitiendo rayos gamma.

Esta hipótesis está respaldada por la observación de un exceso de rayos cósmicos provenientes del centro galáctico, que podría estar relacionado con estas supernovas.

Conclusión: Las Burbujas de Fermi siguen siendo un misterio abierto

Su origen exacto aún no se ha determinado con certeza, y quedan muchas preguntas sin responder:

Nota:
Las burbujas de eRosita, llamadas así por el telescopio espacial eROSITA (Extended Roentgen Survey with an Imaging Telescope Array) de la agencia espacial alemana DLR, son estructuras aún más vastas que las Burbujas de Fermi, extendiéndose más de 70.000 años luz por encima y por debajo del centro galáctico. Descubiertas en 2020, emiten principalmente rayos X y podrían representar la firma de una onda de choque más antigua y extensa, vinculada al mismo evento cataclísmico que originó las Burbujas de Fermi.

Referencias

FAQ: Todo lo que necesitas saber sobre las Burbujas de Fermi

¿Por qué la edad de las Burbujas de Fermi (2 a 6 millones de años) es tan sorprendente?

Porque a escala cósmica, es extremadamente reciente. La Vía Láctea tiene más de 13.000 millones de años, y Sgr A* tiene unos 9.000 millones de años, tras una fusión entre la Vía Láctea y una galaxia satélite llamada Gaia-Encelado. Descubrir que se despertó hace solo 2 a 6 millones de años —en el momento en que aparecían los primeros homínidos en la Tierra— significa que nuestra galaxia es mucho más dinámica de lo que se pensaba, y que Sgr A* podría despertarse de nuevo.

¿Dónde se encuentran las Burbujas de Fermi?

Las Burbujas de Fermi están centradas en Sagitario A*, el agujero negro supermasivo ubicado en el corazón de la Vía Láctea. Se extienden perpendicularmente al plano galáctico, con un lóbulo por encima y otro por debajo del centro de la galaxia.

¿Cuál es el tamaño de las Burbujas de Fermi?

Cada burbuja se extiende aproximadamente 25.000 años luz desde el centro galáctico, lo que da una altura total de 50.000 años luz para toda la estructura.

¿Cuál es el origen de las Burbujas de Fermi?

La hipótesis más probable es que fueron creadas por un período de actividad intensa de Sagitario A*, hace 2 a 10 millones de años. Otras teorías sugieren un origen vinculado a un brote de formación estelar o a una explosión de rayos gamma de larga duración.

¿Por qué las Burbujas de Fermi emiten rayos gamma?

Los rayos gamma son producidos por partículas cargadas de alta energía (como electrones o protones) que interactúan con el gas interestelar o el campo magnético galáctico. En el caso de las Burbujas de Fermi, estas partículas podrían provenir de los chorros emitidos por Sagitario A* o de las ondas de choque generadas por supernovas.

¿Son las Burbujas de Fermi peligrosas para la Tierra?

No, las Burbujas de Fermi no representan ningún peligro para la Tierra. Están ubicadas a miles de años luz de nosotros, y su radiación gamma es demasiado débil para tener algún impacto en nuestro planeta. Además, los eventos que llevaron a su formación ocurrieron hace varios millones de años, mucho antes de la aparición de la humanidad.

¿Se pueden observar las Burbujas de Fermi desde la Tierra?

Las Burbujas de Fermi no son visibles a simple vista, ya que emiten principalmente rayos gamma, que son bloqueados por la atmósfera terrestre. Fueron descubiertas gracias al telescopio espacial Fermi, que observa el cielo en el dominio de los rayos gamma desde el espacio.

¿Existen estructuras similares en otras galaxias?

Sí, se han observado estructuras similares a las Burbujas de Fermi en otras galaxias, como en la galaxia NGC 3079 o M82. Estas observaciones sugieren que las burbujas de rayos gamma podrían ser un fenómeno común en galaxias que albergan un agujero negro supermasivo activo.

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