Las cefeidas son estrellas variables pulsantes cuya luminosidad varía periódicamente debido a cambios en su tamaño y temperatura. Estas estrellas son esenciales en astrofísica, ya que permiten medir distancias astronómicas, particularmente dentro de nuestra galaxia y más allá, gracias a la relación período-luminosidad. Esta relación fue descubierta por la astrónoma estadounidense Henrietta Swan Leavitt a principios del siglo XX.
• Variabilidad: Las cefeidas muestran variaciones de luminosidad regulares en períodos que van desde unos pocos días hasta varios meses. Esta variación se debe a oscilaciones en la estructura interna de la estrella.
• Relación período-luminosidad: Henrietta Leavitt (1868-1921) descubrió que cuanto más largo es el período de variación de una cefeida, mayor es su luminosidad intrínseca. En otras palabras, la magnitud absoluta de una cefeida está directamente relacionada con el período de sus oscilaciones.
El trabajo de Henrietta Swan Leavitt comenzó en 1908 cuando analizó placas fotográficas de estrellas variables en las Nubes de Magallanes. Observó unas cien estrellas variables, algunas de las cuales eran cefeidas. Su descubrimiento fundamental es la relación período-luminosidad; de hecho, encontró que las estrellas con períodos de variación más largos eran intrínsecamente más brillantes.
Leavitt no pudo determinar las distancias absolutas de estas estrellas, pero proporcionó una escala relativa extremadamente precisa. Una vez que los astrónomos obtuvieron una distancia para una cefeida (gracias a medidas de paralaje, por ejemplo), pudieron utilizar esta relación para calcular las distancias a otras cefeidas. Esto abrió la puerta a la estimación de distancias a galaxias y a la comprensión de la escala del universo.
Las cefeidas son estrellas masivas y evolucionadas que han dejado la secuencia principal del diagrama de Hertzsprung-Russell. Su variabilidad se debe a un proceso llamado "inestabilidad de la zona de helio". En ciertas capas de estas estrellas, el helio está parcialmente ionizado, lo que afecta la transparencia al calor (opacidad).
• Fase de contracción: Cuando la estrella se contrae, la temperatura aumenta y la opacidad debido al helio ionizado bloquea la energía en las capas internas. Esta acumulación de energía hace que la estrella se inflame.
• Fase de expansión: Cuando la estrella se expande, se enfría, el helio se recombina en un estado menos ionizado, reduciendo así la opacidad, lo que permite que la energía escape. La estrella se contrae nuevamente, y el ciclo comienza de nuevo.
Este ciclo pulsátil es regular, lo que permite la relación precisa entre el período y la luminosidad.
Gracias a la relación período-luminosidad de las cefeidas, Edwin Hubble pudo demostrar en la década de 1920 que algunas nebulosas espirales eran en realidad galaxias fuera de la Vía Láctea. Este descubrimiento cambió nuestra comprensión del universo, mostrando que es mucho más vasto de lo que se pensaba.